

La marca Bugatti nació para convertirse en la más prestigiosa de la época anterior a la Segunda Guerra Mundial, con unos vehículos que desafiaban la tecnología y el diseño de la época. Pero a pesar de que los modelos de Bugatti se encontraban entre los mejores de cada época, su precio hizo que la empresa rozara la ruina económica.
Bugatti pasó desapercibida durante las siguientes decadas hasta llegar a 1998, año en el que Volkswagen compra la compañía y hace despegar la tendencia a la creación de grandes superdeportivos.
Todo un avance para la época. Pero siempre hay que ir a más. Tras la compra de la compañía por parte de Volkswagen, se presentaron una serie de prototipos de superdeportivos que no acabaron de cuajar. Hasta que fue presentado el Veyron 16.4 en el 2000.
Para mí, esta marca es increible aunque haya pasado al lado de estar en las ruinas, por sus únicos modelos en cuanto a los detalles en estos y la cantidad de cosas que puede hacer.
Link de la información: 1